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domingo, 11 de noviembre de 2018

Punta-onda en el EEG.

Descrita en: encefalopatía por insuficiencia renal, enfermedad de Alzheimer, epilepsia generalizada, fiebre reumática, gran mal, niños hipercinéticos, síndrome de Klinefelter, otros. 

Según frecuencia de descarga: 

1. Punta-onda a 3 Hz generalizada y ausencias: petit mal, lesiones hipotalámicas, ausencias típicas (la punta-onda a 3 Hz focal también se observa ocasionalmente en crisis parciales del lóbulo temporal). 

2. Punta onda a 2 Hz generalizada (punta-onda lenta) aparece en el síndrome de Lennox, en la encefalopatía crónica residual tras trombosis del seno longitudinal superior, en la enfermedad de Batten-Spielmeyer-Vogt-Sjögren, en el síndrome de Rett (punta-onda lenta en estadios iniciales, con máximo variable temporal y occipital), epilepsia postraumática, epilepsia de lóbulo frontal con sincronía bilateral secundaria, síndrome ESES, síndrome afasia-convulsión de Landau-Kleffner, epilepsia benigna del lóbulo occipital, síndrome de Juberg-Hellman, ausencias atípicas. Véase punta. 

Punta-onda fantasma: punta-onda en miniatura a 6 Hz. (punta de baja amplitud, de menos de unos 25 microvoltios). Suele observarse con somnolencia y sueño superficial. Tienden a desaparecer en el sueño profundo, a diferencia de la punta-onda con significado patológico. No tiene significado patológico conocido. Se correlaciona con migrañas, síncopes, hiperventilación, traumatismo craneoencefálico, enfermedades psiquiátricas, sujetos normales, etc. Según observaciones personales la punta-onda fantasma podría observarse en efecto durante el adormecimiento y podría consistir en el ritmo beta sumado a los trenes de actividad theta de alto voltaje que se observan durante el adormecimiento, dando la impresión de conformar una punta-onda, que es falsa. 

Punta-onda occipital del ciego: por desaferentación. Sin significado clínico. 

Puntas benignas del sueño: pequeñas puntas agudas durante el sueño, multifocales, aisladas (no persistentes, como las patológicas). No tienen significado patológico. 

Puntas occipitales en niños con “fibroplasia retrolental”: de este modo han sido descritas. 

Puntas temporales de los ancianos: sin significado clínico. En brotes; aisladas, entremezcladas con ritmos lentos. Más frecuentes durante la somnolencia.

Punta en el EEG.

Onda menor o igual a 1/12 de segundo, o menor o igual a 2,5 milímetros a 30 milímetros/segundo; en general, de 20-70 milisegundos. 

En ocasiones, por ejemplo, en una epilepsia mioclónica, con mioclonias palpebrales, por ejemplo, puede resultar difícil distinguir en el electroencefalograma entre actividad epileptiforme tipo puntas y actividad electromiográfica en correlación con las mioclonias. Un método para distinguir los potenciales de unidad motora registrados en el electroencefalograma de las puntas consiste en cambiar el barrido del electroencefalograma y medir la duración de los potenciales individuales. Los potenciales de unidad motora suelen medir alrededor de 10 milisegundos y las puntas suelen estar, por ejemplo, alrededor de 30 o 40 milisegundos. 

Aparece en numerosos cuadros. 

Según la frecuencia de descarga del complejo punta-onda: 

6 Hz: epilepsia generalizada primaria. 

3-4 Hz: epilepsia generalizada primaria. 

1-2,5 Hz: síndrome de Lennox. 

2,5-3,5 Hz o 3-4 Hz: ausencias infantiles (primeros complejos a 4-4,5 Hz, y últimos a 2,5 Hz). 

4-4,5 Hz o 4-5 Hz: crisis mioclónicas, crisis tonicoclónicas al despertar, ambas; adolescentes o adultos jóvenes. 

 2 Hz: encefalopatía crónica residual por trombosis de seno longitudinal superior. 

Más correlaciones: enfermedad de Lafora; lipogranulomatosis (enfermedad de Farber, acúmulo de ceramida, irritabilidad, disfonía, ronquera, estridor, respiración estertorosa, deformidad articular, artralgias, retraso psicomotor; puntas); mioclonias con origen cortical; síndrome de Zellweger; trastornos del ciclo de la urea, etc. Véase punta-onda.

viernes, 20 de julio de 2018

Actividad epileptiforme en el EEG.

Puede adoptar diversas formas: punta, onda aguda, punta-onda (típica, atípica y lenta; en las ausencias típicas: punta-onda a 3 Hz; en las ausencias atípicas: punta onda en una frecuencia distinta a 3 Hz), polipunta, polipunta-onda, actividad rápida paroxística (ritmo reclutante). Se puede incluir también a la actividad delta rítmica intermitente, más o menos aguda, de localización temporal o frontal cuando hay correlación con crisis específicamente, por ejemplo, con un estatus parcial.



En la gráfica anterior se puede observar un tren de ondas delta de alto voltaje en región frontal izquierda, coincidiendo con una crisis epiléptica versiva con desviación de la cabeza y la mirada hacia la derecha. T6 en la gráfica corresponde a O2.

La actividad epileptiforme puede ser ictal o interictal, focal, multifocal (puntas multifocales, hipsarritmia), o generalizada (focal o generalizada tanto en epilepsia focal como en epilepsia generalizada), y también puede ser aislada o en trenes, escasa o abundante, ya sea reclutante, subintrante, intermitente, repetitiva, continua, rítmica, seudo o semiperiódica o periódica (periódica se refiere a estereotipada y regular, ya sea en forma lateralizada o PLED –periodic lateralized epileptiform discharge- o en forma generalizada –como en la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y la panencefalitis esclerosante subaguda-, o en la forma del patrón brotes-supresión, o en forma de ondas trifásicas). 

Hay patrones ictales inespecíficos como son los diversos brotes de ondas delta, las caídas de amplitud, la actividad alfa, beta, etc. 

En la práctica clínica cotidiana se ha descartado personalmente el uso de la expresión “epileptógeno” en los informes electroencefalográficos en todo caso, en favor de la expresión “epileptiforme”, debido a que la primera resultaba confusa o ambigua en algunos casos, pues sin pretenderlo se daba a entender que servía como indicación para tomar la decisión de iniciar un tratamiento anticomicial en un momento dado, decisión que obviamente debe basarse en el conjunto de un contexto clínico dado, y no solo en el resultado de un electroencefalograma. 

Las ondas agudas con carácter epileptiforme en ocasiones presentan una amplitud tan baja que se las puede considerar “micropotenciales” agudos, y se observan con alguna frecuencia, sobre todo en la epilepsia vascular (también se han observado personalmente en algún caso de encefalopatía connatal, o en algún caso de meningioma frontal), por ejemplo, personalmente se han observado constituyendo la actividad crítica en un paciente con un estatus epiléptico parcial complejo frontal unilateral por un ictus; se han observado también en otros pacientes con epilepsia parcial sintomática tras accidente vascular cerebral isquémico del mismo lado que los potenciales. En ocasiones hay que hacer el diagnóstico diferencial entre estos micropotenciales y el complejo QRS del electrocardiograma que aparece en el electroencefalograma.