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miércoles, 14 de noviembre de 2018

Síndrome de apnea-hipopnea del sueño, SAHS, SAOS, SAS.

Descrito por Guilleminault.

Guilleminault C et al. The sleep apnea syndrome. Annu Rev Med 1976; 27: 465-485. 

Guilleminault C, Dement WC. Sleep Apnea Syndromes. New York: Alan R Liss, 1978. 

-Tipos: 

IAH (índice de apneas e hipopneas/hora de sueño) 5-14, leve (niños, IAH mayor de 5 –Guilleminault-, mayor de 1 a 3 según otros autores; significado incierto acerca de un IAH de 1 en niños). Personalmente el valor de 5 a 9 se está calificando como SAHS muy leve y el valor de 10 a 14 como SAHS leve. 

IAH 15-30, SAHS moderado. 

IAH 31 o mayor, SAHS acusado. 

Posiblemente sea interesante considerarlo SAHS muy leve de 5-9 y de 10-14 SAHS leve (y quizá habría que proponer el grado muy acusado por encima de cierta cifra del IAH, por ejemplo, por encima de 45-60, con notable disminución de la saturación de oxígeno con cada apnea –por ejemplo por debajo de un 85%- y con apneas especialmente prolongadas –por ejemplo, de medio minuto o más-). En otros laboratorios ya se considera también positivo o “relevante” si el índice es igual a 5 o superior (Silva L et al. Síndrome de apnea obstructiva del sueño y HLA en el norte de Portugal. Rev Neurol 2015; 61: 301-307). 

Habría que plantearse también la posibilidad de considerarlo positivo y muy leve con un IAH de 4 o mayor, dada la frecuencia con la que se obtiene esta cifra en pacientes con alta sospecha clínica de SAHS. 

Las apneas en ocasiones se concentran en un número determinado de horas de la noche, quedando libre de apneas el resto de la noche, y ésto se puede deber, por ejemplo, a que las apneas se produzcan sólo en decúbito supino, y no de lado, y por tanto sólo sean detectables en los periodos en que permanezca en decúbito supino (también puede deberse a que sólo se produzcan durante la fase REM); por este motivo se considera oportuno calcular el índice, en estos casos, utilizando sólo los periodos de apnea, por ejemplo, si en un registro de 8 horas sólo permanece boca arriba 2 horas, sólo presenta apneas durante esas 2 horas boca arriba, y las otras 6 horas no, posiblemente debería calcularse el IAH sólo para esas 2 horas, de modo que si presenta, por ejemplo, 16 apneas durante esas 2 horas boca arriba, y ninguna durante las otras 6 horas en que permanece de lado, el IAH debería considerarse que es de 8/hora; y esto debería ser aplicable tanto en el caso de adultos como en el de niños. De este modo el IAH se ajustaría mejor al verdadero grado de severidad del síndrome. 

Para redondear la estimación del grado de severidad se debería tener en cuenta también la duración de las apneas y el nivel de desaturación alcanzado. En ocasiones las apneas se concentran en los periodos REM, en los NREM o en ambos. 

El SAHS en ocasiones se presenta de manera extrema, habiendo pacientes con apneas de varios minutos de duración, y también se ve de vez en cuando a pacientes que no duermen ni medio minuto seguido durante toda la noche, pues enlazan de manera continua adormecimiento con apnea y con despertar, y en gran parte de los adormecimientos debutando directamente por REM, quizá de rebote por lo prolongado de esta situación. 

La falta de sueño nocturno no sólo se debe a la apnea, sino también al deseo quizá instintivo del paciente de permanecer despierto para no asfixiarse, hecho que no se corrige en todo caso con la CPAP (Grenéche J et al. Effect of continuous positive airway pressure treatment on the subsequent EEG spectral power and sleepiness over sustained wakefulness in patients with obstructive sleep apnea–hypopnea syndrome. Clinical Neurophysiology 2011; 122: 958-965). 

 -Otro parámetro es el del índice de “eventos” (mayor de 24 por hora en el SAHS). 

-Indicación de CPAP en apnea obstructiva: IAH mayor de 30; IAH menor de 30 con SAHS sintomático; IAH menor de 30 con enfermedad cardiovascular. 

-Saturación de oxígeno: normal mayor del 95%; alteración en la saturación de oxígeno: caída del 4% o mayor (3-4%). Algunas apneas e hipopneas no se acompañan de hipoxemia. En los laboratorios de poligrafía se ajusta la presión óptima de la CPAP para mantener dicha saturación dentro de la normalidad. La presión mínima de la CPAP son 4 centímetros de agua, y la óptima suele estar por encima de 4 y por debajo de la que permita aproximarse en lo posible a ese 95% de saturación de oxígeno y a la vez permitiendo que el sujeto duerma. En ocasiones es preciso indicar decúbito lateral para que la CPAP sea eficaz. Si no tolera la CPAP en ocasiones se recurre a la BiPAP. La disminución de la saturación de oxígeno se correlaciona con el ronquido. 

-Arousal: si persiste más de 3 segundos. 

-Apnea: mayor o igual a 10 segundos (15 segundos en lactantes, 20 segundos en niños con apnea central). 

-Hipopnea: disminución del flujo del 50% durante 10 segundos o más, en boca y nariz. Disminución de saturación de oxígeno. No aumento de frecuencia ventilatoria. Aumento de movimientos. 

-Epidemiología: afecta aproximadamente al 2% de la población; 1-2% de las mujeres y 2-4% de los varones (Silva L et al. Síndrome de apnea obstructiva del sueño y HLA en el norte de Portugal. Rev Neurol 2015; 61: 301-307).

jueves, 26 de julio de 2018

Apnea.

-Apnea del sueño: duración mayor o igual a 10 segundos, sin despertarse, con disminución de la amplitud de la onda de flujo nasal mayor del 90%. Los episodios provocan numerosos despertares nocturnos por lo que clínicamente puede presentarse como insomnio por dificultad para mantener el sueño. La PO2 disminuye más en la obstructiva y la mixta, y provoca el despertar y el ronquido. 
Algunas apneas no se acompañan de hipoxemia. 
Favorecen la obstrucción: obesidad, hipertrofia de adenoides o amígdalas, micrognatia, estenosis laríngea, etc. 
Sin tratamiento: hipertensión pulmonar… hipertensión sistémica… arritmias cardíacas… muerte durante el sueño. 
Respuesta ventilatoria en vigilia normal. Ausencia de lesiones cerebrales o espinales. La incidencia aumenta en postmenopáusicas. 
El ronquido puro puede beneficiarse con una uvulofaringoplastia u otras técnicas quirúrgicas, como adelantamiento de mandíbula. 
La apnea puede beneficiarse con CPAP, o tal vez con la implantación de un marcapasos en el nervio geniogloso (que se encarga de la apertura de la laringe). 

-Tipos de apnea del sueño: central, obstructiva o periférica (su monitorización se puede completar con balón esofágico para medir cambios de presión intratorácica, o con electromiograma de intercostales), mixta (central/obstructiva). 

-Índice de apneas: número de apneas/hora. 

-Índice de apneas e hipopneas: (apneas e hipopneas)/hora. 

-Hipopnea: véase hipopnea. 

-Apnea del lactante: se considera apnea del lactante si la apnea dura más de 15 segundos, con o sin bradicardia, con o sin cianosis, durante sueño o vigilia. En ocasiones pueden no ser detectables las apneas en el estudio polisomnográfico, detectándose sólo ronquidos, dificultad respiratoria, etc. Rara en mayores de 1 mes. 
Hay que descartar: epilepsia, niño pretérmino o de bajo peso y proceso infeccioso activo. 
Etiología: reflujo gastroesofágico, epilepsia, hiponatremia (por el edema cerebral), bronquiolitis, virus respiratorio sincitial, hipoglucemia, intoxicación medicamentosa (metoxamina nasal), idiopática, síndrome de Ondina (hipoventilación alveolar central congénita), síndrome de apnea obstructiva de vías superiores, hiperplexia, síndrome de Joubert, síndrome de Dandy-Walker, malformación de Chiari tipo 2, síndrome de Rett. En la no obstructiva: inmadurez de centros respiratorios y falta de sensibilidad a quimiorreceptores. En la obstructiva: atresia de coanas, hipoplasia facial, micrognatia, estenosis traqueobronquial, estenosis laríngea, síndromes congénitos malformativos, etc. 

-Hipoventilación alveolar: disminución de la respuesta ventilatoria a la hipercapnia o hipoxemia; hipersomnia aparente y somnolencia diurna excesiva. Genética. Espirometría normal. Disminuye la respuesta química dormidos y despiertos. Sueño: hipoventilación, hipercapnia (peor en fase REM), hipoxemia (peor en fase REM), puede haber apneas centrales. Hipertensión pulmonar, cor pulmonale.

-Maldición de Ondina: en ausencia de lesión pulmonar o de sistema nervioso central conocidas (como cordotomía –mielotomía transversal-, lesión de la caja torácica, escoliosis, distrofia muscular, obesidad, etc.).